El cilindro correcto para tu puerta, no el más caro
Hay dos motivos por los que la gente nos llama para esto. Uno es el susto, después de perder el llavero, de una separación o de encontrar marcas de forzado alrededor del bombín. El otro es la calma, cuando alguien decide que su puerta lleva veinte años con la misma cerradura y ha llegado el momento de mejorarla.
En ambos casos la primera pregunta es la misma, y conviene responderla bien antes de gastar nada. Cambiar el bombín significa sustituir solo el cilindro donde entra la llave, lo que anula todas las copias existentes y se resuelve en poco tiempo. Cambiar la cerradura significa sustituir el mecanismo completo, algo necesario solo cuando el sistema está dañado, es obsoleto o quieres pasar a un nivel de seguridad distinto.
La mayoría de las veces basta con lo primero. Te lo diremos aunque suponga una factura más baja, porque en nuestro taller de Cambrils vivimos de que nos vuelvan a llamar y de que nos recomienden al vecino, no de vender el mecanismo más caro del catálogo.
Cambio de bombín, la opción más habitual
Es lo que se necesita cuando la cerradura funciona bien pero las llaves ya no son de fiar. Pérdida del llavero, mudanza, fin de un alquiler de temporada, obras en casa con gente entrando y saliendo. En cuanto se monta el cilindro nuevo, cualquier copia anterior deja de abrir. En un local, ese mismo razonamiento se aplica a la cerradura del cierre metálico, que suele ser la pieza más olvidada.
También es la vía para subir de nivel sin obra. Un cilindro de perfil europeo de gama alta se instala en el mismo hueco que el antiguo y te deja protección antibumping, antitaladro y antiganzúa sin tocar la puerta. Si necesitas que una sola llave abra muchas puertas de un edificio, eso es amaestramiento de llaves y lo tratamos aparte.
- Cilindros de perfil europeo estándar y de alta seguridad
- Bombines con leva partida para puertas de comunidad
- Sistemas de llave con tarjeta de propiedad y copia restringida
- Igualación para que una sola llave abra portal y vivienda
Cerraduras para puertas blindadas y acorazadas
Aquí no vale cualquier pieza. Una blindada trabaja con varios puntos de anclaje que cierran arriba, abajo y en el lateral, y una acorazada añade un bastidor de acero que exige compatibilidad exacta de medidas, entrada y distancia entre ejes. Poner un cilindro mal dimensionado deja la puerta peor que antes, porque el bombín sobresale y se convierte precisamente en el punto por donde se ataca.
Trabajamos con las medidas correctas y con escudo protector, que es la pieza que evita que el cilindro se pueda agarrar y romper desde fuera. En puertas acorazadas revisamos además el estado de los bulones y del cerradero, porque una cerradura nueva sobre un marco desajustado dura mucho menos de lo que debería.
Cerraduras antiguas y de gorjas
En el casco antiguo y en las casas de siempre todavía hay muchas cerraduras de gorjas, esas de llave grande y dentada. Funcionan, pero su nivel de protección es el de la época en que se fabricaron y las copias circulan con facilidad.
En la mayoría de estas puertas se puede sustituir el conjunto por una cerradura de bombín moderna sin cambiar la hoja ni estropear la estética. Cuando la puerta tiene valor y el propietario quiere conservarla tal cual, hay soluciones intermedias que mantienen el aspecto exterior y modernizan el mecanismo interior.
Marcas con las que trabajamos
Instalamos y sustituimos cilindros y cerraduras de las marcas habituales del mercado español, entre ellas Tesa, Ezcurra, Cisa, Lince, Mottura, Fichet y Dierre. No tenemos exclusiva con ninguna, lo que nos permite elegir en función de tu puerta y de lo que quieras gastar, no de lo que nos interese vender.
Si tu puerta ya monta una marca concreta y quieres mantenerla, lo normal es que podamos conseguir la pieza. Y si buscas nivel de seguridad alto, te explicaremos qué diferencia real hay entre un cilindro de gama media y uno certificado, que no siempre justifica el salto de precio en todas las viviendas.
El salitre y las cerraduras de la costa
Esto no sale en los catálogos, pero aquí cuenta. La brisa marina mete humedad y sal en el mecanismo, y un cilindro que en el interior duraría quince años empieza a dar problemas antes, sobre todo en primera línea y en viviendas que pasan meses cerradas.
Los síntomas son fáciles de reconocer. La llave entra bien pero cuesta girar, hay que moverla un poco para acertar, o la puerta solo abre al segundo intento. Cuando aparece eso, sustituir el cilindro a tiempo sale mucho más barato que hacerlo el día que la llave se parte dentro con la familia esperando en el rellano. Si ya te ha pasado y no puedes entrar, eso es apertura de puertas.